La arquitectura modular está ganando cada vez más adeptos en los últimos años, no sólo a nivel de viviendas unifamiliares sino también a la hora de iniciar nuevos negocios o espacios públicos. El sistema de construcción modular se originó para cubrir una necesidad real del mercado inmobiliario que no podía solucionar la construcción tradicional, siempre orientada a obras y reformas o rehabilitación de edificios.

Factores como la construcción eficiente, rápida y personalizada al cien por cien sólo lo puede proporcionar la arquitectura modular. Se garantiza un precio cerrado (algo impensable en las construcciones de ladrillo) con un presupuesto desglosado convenientemente y sin estimaciones, como sucede en las construcciones de siempre. Al construir la vivienda en una fábrica se conoce exactamente el coste de cada módulo y el cliente no paga un céntimo más de lo estipulado en el contrato. El comparador de presupuestos de internet deja de ser imprescindible a la hora de buscar empresas de construcción.

Las principales ventajas de la arquitectura modular es el bajo coste de la producción de viviendas, la alta calidad de los materiales y el descenso de los tiempos de ejecución en más de un 60% respecto a los procedimientos tradicionales. Aparte de esto la cadena de montaje puede resolver las principales dificultades como los cerramientos exteriores, remates interiores e instalaciones individuales. Otras ventajas importantes de la arquitectura modular es la personalización completa de la vivienda por parte del cliente gracias al desarrollo arquitectónico aplicado, la optimización de los recursos energéticos ya que la fabricación se produce en interior, el aumento del control en el uso de materiales de construcción y la racionalización de la gestión de residuos.

Un técnico cualificado es el encargado de dirigir el proyecto y decidir en base a las necesidades del cliente el número de módulos indicado y su disposición para conseguir una optimización del espacio y un diseño atractivo y funcional. Un aspecto innovador y que solo puede proporcionar la arquitectura modular es la colocación de nuevos módulos en una vivienda si se necesita más espacio o también el efecto contrario. Si los hijos se marchan y ya no hace falta tanto espacio en casa, se pueden eliminar los módulos que se consideren necesarios. El cliente siempre estará asesorado por el técnico para que la casa quede perfecta, con los módulos justos para que no pierdan ni un ápice de funcionalidad.

En el caso de las empresas sin duda es una gran ventaja la posibilidad de aumentar el espacio con módulos a medida que va creciendo la entidad sin necesidad de cambiar de edificio, o en caso contrario, también poder reducir el espacio con la eliminación de algún módulo.

Sin duda estas posibilidades que brinda la arquitectura modular junto al hecho de que el cliente pueda elegir el terreno donde quiere colocar su casa, son interesantes incentivos para que muchas personas se planteen esta opción para proyectar una casa o negocio de la manera más económica y personalizada posible.

Habrá que seguir de cerca las cifras de ventas en los próximos años en cuanto a las construcciones por módulos para saber a ciencia cierta el alcance que está teniendo entre los clientes, pero lo que está claro es que es una tendencia que cada vez obtiene mayor difusión y estamos seguros que continuará aumentando su calidad y eficiencia.

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